El Pintor amante de la Naturaleza

El Pintor amante de la Naturaleza

El Pintor amante de la NaturalezaEl Pintor amante de la NaturalezaEl Pintor amante de la Naturaleza

Los Misterios de Tanumé

image1

Tanumé: refugio y creación

Hacia el año 1913 Manuel Aspillaga finaliza la construcción de su nueva casa en Tanumé (iniciada hacia el año 1906), reemplazando la antigua casa colonial de mediados del siglo XIX por una construcción de estilo egipcio. En remembranza del palacio de la reina-faraón Hatshepsut, se incorporaron grandes columnas rematadas en capiteles con flores deloto y una puerta trapezoidal antecedida por dos esfinges que hizo el escultor catalán Joan Foliá Pradesen 1914, junto con las columnas y algunas jarras que decoraban el recinto. La idea de construir una casa de este estilo exótico podría haber surgido del interés de Manuel Aspillaga por Egipto y su cultura, como se podía comprobar con su numerosa colección de literatura sobre dicho país [1];mundo cuya fascinación alcanzó también a artistas y coleccionistas del periodo –incluso algunos chilenos, como la escultora Rebeca Matte y posteriormente el arqueólogo y coleccionista Fernando Márquez de la Plata-.

Fig. 9: Esfinges casa Tanumé. Fuente: Colección Familia Aspillaga

Tanumé era el campo más querido,  quiso hacer en él la mejor casa, cambiando la fachada y manteniendo el interior como lo tenía su padre. Era visitado por la familia y los descendientes del artista quienes se alojaban en la gran casona familiar que se encontraba en la parte baja del terreno, junto al mar.

La casa frente al mar era una enorme construcción de pino Oregón cubierta de tejas de latón y con techo plano. Los ingresos provenientes de otros predios permitieron transformar la antigua casona en una exótica mansión estilo egipcio. A ésta se llegaba en tren que los transportaba desde Santiago a Alcones. Desde aquí continuaban el viaje en coches tirados por caballos que los conducían hasta la casa[2]. Era un recorrido de cerca de cinco horas desde la capital.


[1]Entrevista a Julia Rodríguez Ortúzar, viuda de Fernando Aspillaga Salas, nieto de Manuel Aspillaga Valenzuela, 8 de octubre 2018, Providencia, Santiago, Chile.

[2]Entrevista a Sergio Jarpa Yáñez, Op. Cit.