El Pintor amante de la Naturaleza

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El Pintor y su Época

El PAISAJISMO EN CHILE 1880-1930

 Con el advenimieno del siglo XVIII en Europa se impone el romanticismo, movimiento artístico centrado en la conquista de la libertad temática y de expresión que se contraponía a las ideas racionales de la Ilustración dándoles énfasis a las emociones y al amor por la naturaleza, ideas que van a ser impulsadas por nuevos maestros que irán transmitiendo lo anterior. En este contexto es que surge con fuerza la pintura del paisaje desde una nueva mirada que la revaloriza, lo que llevará al auge de grandes artistas como William Turner (1775-1851) y John Constable (1776-1837), quienes se convirtieron en importantes exponentes del paisajismo exaltando la libertad, la individualidad representadas en los paisajes románticos y la sublimidad de la naturaleza[1].

 

Para las naciones del nuevo continente que se encuentran constituyendo su identidad nacional, el vínculo que se establece con el medio geográfico será fundamental. Tal es el caso de Chile donde la pintura del paisaje fue una potente y útil herramienta de búsqueda de lo propio logrando romper con la tradición de una temática religiosa barroca y dando paso a una nueva expresión pictórica en su búsqueda del inexplorado territorio nacional.[2]  

 En este contexto surgen José Gil  (1821), con su peculiar asimilación neoclásica,y algunos extranjeros como los franceses Raimundo Monvoisin (1843-1857) y Ernesto Chartonde Treville (1855-1870); el inglés Charles Wood (1793-1856); y el bávaro Mauricio Rugendas (1802-1858). Surge entonces un arte nacional ligado al paisaje como protagonista.

 Entre estos viajeros es destacable mencionar como posible sentador de las bases e influencia en la temática de paisajismo al alemán Mauricio Rugendas ya que de cierta manera estandarizó y dio a conocer la identidad de Chile identificándola  con el paisaje del Valle Central como territorio representativo nacional, no sólo por una elección estética, sino más bien por el contexto en que Rugendas produjo su obra alrededor de 1834, momento en que Chile aún no terminaba de anexar territorios del norte y del sur. 


 Luego de la formación en 1849 de la Academia de Pintura y la clase de Arquitectura dirigida por el italiano Alejandro Cicarelli (1840-1879) esta se irá desarrollando a través de grandes artistas que ejercerán su mandato como el alemán Ernesto Kirchabach (1832-1880) quien marcó la academia a través de la influencia neoclásica, aunque desde la década de los 40 ya habían comenzado a llegar al país los ideales del romanticismo[3], lo que traería consecuencias en el pensar de los alumnos. 


Hacia 1870 ya existe una potente generación de pintores, entre ellos Pedro LiraCosme San MartínAlberto Orrego LucoAlfredo Valenzuela PuelmaOnofre Jarpa y Pedro León Carmona, chilenos formados en la Academia que buscaban llevar acabo sus propias ideas y su manera de pintar. 


Un gran numero de influyentes artistas del periodo conoció a Manuel Aspillaga e indudablemente alguna influencia tuvieron en el pintor junto con otros que vendrían algo después como Enrique Swinburn, Thomas Somerscales (1842-1927) y Luis Strozzi (1891-1966). De este modo es posible afirmar la influencia de Lira en su manera de pintar al aire libre, la de Jarpa en sus colores y paisajes, la de Swinburn a través de sus paisajes y marinas, la de Somerscales, con sus técnicas de paisajes y marinas, y finalmente la de Strozzi con su característica pincelada.


[1]Honour Hugh, El romanticismo, Alianza Editorial, Madrid, 2004, pp. 59-122.

[2]Cruz Isabel, El paisaje chileno en los pintores viajeros del romanticismo, Patrimonio Cultural, N° 33, 2004, p. 12. 

[3]Allamand Ana Francisca, Ibidem.

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